Cansada (LNH – Estadio 2)

Estoy cansada, lo digo a sabiendas que leerlo puede generar alarma entre algunos amigos y conocidos, pero es el momento para decirlo. Y es que uno se cansa y no decirlo, no desaparece ni minimiza el cansancio.

Pero más que cansada, estoy cansada de estar cansada.

Cuando comenzó el proceso de diagnóstico del LNH, una de las cosas que me llevó a pensar que me estaba pasando algo, era el nivel de agotamiento que tenía con mucha frecuencia. Algunas personas que me conocen bien, lo adjudicaban a mi exceso de trabajo y aunque les concedía razón, pensaba que podría ser una mezcla de ello, con algo de depresión nacional.

Durante un tiempo, ya diagnosticada e iniciando el tratamiento, mi cuerpo estaba menos cansado, pero con el avance del tratamiento, cada vez siento que me canso más. Obviamente es natural, independientemente de los avances obtenidos -que creo que no conté por esta vía, sino por facebook-, pero es agotador y extremadamente fastidioso, sentirme tanto tiempo cansada.

Pero esta semana que está terminando y que es la posterior a la quimioterapia, experimenté un agotamiento nada normal. Hasta ahora, parece que se pudiera adjudicar a alguna virosis, eso me dijeron, pero realmente, no se sabe a qué se debe.

Honestamente, esperaba que en este ciclo me fuera mejor que en el pasado y, salvo por el agotamiento crónico, hasta anoche casi lo fue, porque como a las 8 y media, el corazón decidió bailar por una hora y pico en clave de FA. Afortunadamente, aprendemos del proceso y esta vez aplicando el Kit de Rescate, el proceso fue corto, sin ir a emergencia y mucho menos a terapia.

Pero volviendo a los precedentes, al sentirme toda una semana sin fuerzas para levantarme, incluyendo tener que cocinar o lavar los platos sentada, me preguntaba cuándo recuperaré las fuerzas y me será más fácil tener una vida, al menos, un poco más dinámica.

En medio del malestar, recordé que pude asistir un rato a la manifestación   del 31 de marzo en Altamira, organizada por la valiosa gente de @codevida en la que el reclamo era por la falta de medicamentos.

Allí, muchos rostros daban testimonio de las consecuencias de la desfachatez, la reiterada violación de los derechos humanos de este gobierno y de su indiferencia y hasta cinismo frente a la lucha por la vida de quienes padecen enfermedades crónicas, de quienes requerimos de medicamentos especiales para sanar, o de cualquier persona que necesita utilizar los servicios de un sistema de salud que hoy se encuentra destruido. Esta violación recurrente de los derechos humanos que se comporta, como han dicho algunos, como una especie de genocidio silencioso, es realmente agotadora.

(No tengo idea del autor de la foto, porque me la mandaron, si alguien lo sabe, por favor, avíseme para incluir correctamente los créditos)

Estaba cansada de no poder manifestar en la calle, y pude ir sólo un ratito, porque estaba realmente cansada como para poder quedarme más.

#CrisisHumanitariaEnSalud

El lunes 4 comenzaron las audiencias ante la @CIDH y aunque no pude conectarme para ver, en tiempo real, la intervención del Embajador Bernardo Álvarez, mi nivel de agotamiento tuvo un pico cuando leí las reseñas sobre la desfachatez de ese señor que decidió sustentar su endeble posición para no aceptar ayuda humanitaria, en que había otros países con situaciones parecidas o peores. Es agotador tener tantos funcionarios mediocres en el gobierno. Cada vez que veo a uno en acción me pregunto ¿cuántas personas estarán realmente cansadas de tenerlos? Por cierto, a ese señor deberían traerlo a pasear por los hospitales del país un rato.

El martes 5 no se me ocurrió nada mejor que, en medio de mi reposo forzado, poner la “intervención” del Defensor en la Asamblea Nacional. No pude aguantar tanto mareo, ni un discurso tan malo construido desde el pasado y el resentimiento. Uno se cansa de tanta habladera de paja, cuando se esperan explicaciones, especialmente, de un funcionario que debería ejercer con independencia y seriedad, pero que termina siendo sólo un brazo más del “revolucionario” ejecutivo.

De lunes a jueves, pasé la semana en reposo obligado, afortunadamente respirando un poco mejor por la leve disminución del humo en el ambiente de Caracas, pero entre la cama y cualquier parte de la casa a la que quisiera llegar, donde aunque no correspondiera, me esperaba una silla para sentarme a coger mínimo, porque me sentía profundamente cansada.

Agonía prolongada

El jueves vi en un par de muros en Facebook, una entrevista hecha por la querida @enzagarcia y publicada en el Estímulo, que por su título decidí que no conveniente que leyera, pero que terminé leyendo después. (Para los que no la han leído, les dejo el enlace: Suicidarse antes de enfrentar un cáncer en Venezuela)

Cuando leí que el diagnóstico de Ana María era similar al mío, -aunque no tengo idea del tipo específico ni del estadio que podrían marcar una importante diferencia en el pronóstico- recordé los días de incertidumbre en diciembre pasado, cuando pensaba que todo era posible, y tenía un profundo miedo. Recordando, no podía de dejar de entender a Ana María y su decisión, -que aunque les parezca inadecuado o loco, coincido con su hijo en calificarla de valiente- después de la agotadora experiencia vivida con su hermana de vida Josefina. No sé si ella tendría amigos o familiares sobrevivientes, como en mi caso, pero esa agonía prologada por la ineptitud gubernamental, no sólo agota sino que arranca de raíz toda esperanza posible.

#Enfermos

El viernes amanecí cansada -obstinada de ello- y mientras desayunaba, se me ocurrió echarle un ojo al Twitter, ver el tema del programa de Cesar Miguel y encender la radio. Los testimonios de ese día y las declaraciones de la ministro de salud, fueron demasiado para mí. No sé como el país entero no está cansado de tener que vivir, o de saber que algún conocido vive, cotidianamente, situaciones como las narradas en los testimonios de los #enfermos. Y como el programa está disponible en la página de Exitos y fue reseñado en El Zaperoco de Naky, les dejo los enlaces para que lo escuchen o lean, cuando tengan estómago para hacerlo.

Ese día llamé a la Fundación Badan y le pedí a mi querida Indira que me llevara comprar un medicamento. Para llamar, busqué el teléfono en su página y no pude salir de mi asombro al leer el aviso que sale en ella. No el de la apertura de su nueva sede, sino la de los requisitos para comprar medicamentos. Y es que cansada es poco para describir lo que siento al saber que a la gente le gusta jugar con la salud de otros y aprovecharse del trabajo de gente seria como la de la Fundación Badan.

Ya no es sólo el “bachaqueo” con productos de la canasta alimentaria, el “buhonerismo” del Socialismo del Siglo XXI sigue extendiendo la burla a las necesidades de la gente, con la venta de medicamentos de alto costo.

(Y aquí hago un paréntesis dedicado a los defensores de los bachaqueros. Los bachaqueros, no son otra cosa que los buhoneros del momento, los comerciantes de oficio y de corazón, a los que no les gusta pagar impuestos, ni rentar el espacio en el que laboran, sino la venta fácil, sin costos y sin riesgos. En el pasado, los gobiernos resolvían la obstrucción de calles y aceras por los buhoneros, construyendo un “mercado” en el que estos “comerciantes” tenían tratamiento de lujo, seguridad y espacio para ganar dinero con las ventas, sin ningún costo. En el presente se les alcahuetea y organiza desde el poder. El mismo mal magnificado. Un agotador esquema ausente de valores y de lógica productiva).

Por cierto, estoy cansada de que, como consecuencia de la quimioterapia, todo me sepa raro y tener que comer obligada, pero también estoy cansada de abrir el chorro y descubrir que se fue el agua, o de la cantidad de veces que dejan sin luz a mi sobrina, porque no vive en Caracas.

Como verán, este cansancio es una mezcla de debilidad física como consecuencia de 4 ciclos de quimioterapia, con agotamiento crónico del país que tenemos y del que, al parecer, muchos aún no quieren salir: los que esperan a un nuevo “mesías” que nos saque de este atolladero, los que esperan que desde la Asamblea Nacional -sin presión de calle- se resuelva todo, los que teniendo liderazgo político no se arriesgan a ejercerlo para no perder “popularidad”, los que siempre quieren sólo salir en la foto, los que siempre se quejan pero difícilmente toman la iniciativa, los que justifican los errores del líder que les gusta pero acribillan a otros líderes por cometer exactamente el mismo error, los corruptos de los pequeños actos que se llenan la boca exigiendo justicia y transparencia, los que roban y hacen uso de los recursos públicos para actividades particulares o partidistas, los que justifican la falta de probidad o la ejercen, los que justifican la violación de los derechos humanos a todo nivel, a los que les parece justo que hayan linchamientos, los mediocres de oficio y de vida, los que favorecen la impunidad con sus actos y sentencias, los que saben y no dicen, los que saludan el decreto de los viernes no laborables, los que abusan de sus vecinos y también, los que, como choferes o peatones, se comen la luz de los semáforos. (Lista corta, haga Usted la suya)

Creo que más que cansada, estoy asqueada de la mediocridad en la que nos hemos convertido.

Anuncios

Acerca de olgaramos

Twitter: @olgaramos
Esta entrada fue publicada en #DDHH, Asamblea Nacional, Caracas, Cáncer, Ciudadanía, Derechos Humanos, Fibrilación Auricular, Hastío, Linfoma, Linfoma No Hodgkins, LNH, Reactivos, Salud, Tratamiento, Tristeza, Venezuela. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Cansada (LNH – Estadio 2)

  1. Elena Estaba dijo:

    Después de leerte lo único que puedo decirte es que también mi corazón se vuelve loco y que el stress y el cansancio no son buenos compañeros, aunque me cuesta librarme de ellos. Te quiero mucho y confío en que superarás este amargo trance…Se que tu puedes! Un abrazo y toda mi solidaridad y cariño…..

  2. Keta dijo:

    Tú no estás cansada, Olguita. Tú lo que estás es arrecha.
    Besos!

  3. nely gomez dijo:

    Cansadas, obstinadas, furicas estamos todas en este país.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s